29.3.06

EN OCASIONES ME LAS MANDAN POR FAX DESDE EL INFIERNO

Hoy recibí un chivatazo de uno de mis contactos. Al parecer, en un local de un popular barrio de Zaragoza se estaba vendiendo ropa de una conocida tienda de modas a muy buen precio. Lo cierto es que el comentario resultaba de lo más mafioso, y siendo que hoy era mi día de fiesta post-examen y que a mi madre le gustaba esa ropa, allí hemos encaminado nuestros pasos.
Después de un viaje en bus, que me ha recordado lo mucho que me gusta ir andando a los sitios, hemos llegado a la parada. Una vez allí, he seguido cuidadosamente las instrucciones: primera calle a la derecha, segunda a la izda torciendo a la altura de un cajero en obras, avanzar unos metros, llegar hasta una farmacia y torcer un poco antes. Sí, ahí estaba, la verja de hierro rojo que me habían indicado. Hemos dudado: ¿podríamos entrar así como así, o haría falta santo y seña? Tres señoras que rebuscaban en unas bolsas llenas de ropa a pocos pasos de distancia me han hecho decidirme, y nos hemos lanzado en dirección a la puerta.
Al abrir, otro mundo: una gran nave llena de ropa hasta los topes, y señoras revoloteando entre montones de camisetas. Extraño. Pero que muy extraño. Hemos conseguido vencer la sorpresa y nos hemos puesto también a mirar ropa, aunque yo no me podía quitar la sensación de estar en uno de esos casinos en plena ley seca, donde en cualquier momento podía haber una redada.
¿Curiosidades? El probador era una especie de baño sin puerta donde se agolpaban señoras de hermosas proporciones probándose bermudas de flores (porque no las ha descubierto el ejército, porque eso para ir de camuflaje no tiene precio) Otras no esperaban a tener sitio y se probaban las cosas en medio, tirando de la faja que no daba más de sí. ¿La razón a este descoque? Estaba PROHIBIDA la entrada a los hombres. Si fuese al revés saldría mañana en todos los periódicos, resulta vergonzoso. Un señor ha ido a entrar acompañando a su mujer, y ha sido despachado con un grito: "¡Hombres no!" Flipante.
Por lo demás, escenas típicas llevadas a la enésima potencia: ojos clavándose en mi madre viendo lo bien que le quedaba la ropa, acechando por si la soltaba (es que mi madre... Tiene todo el estilo que le faltaba al resto de la tienda) y un auténtico ataque contra la integridad de la vendedora cuando ha sacado una nueva caja de ropa. Un zafarrancho como no lo había visto nunca, del cual, cuando la vendedora ha conseguido salir, ha gritado: "¡Mátense, mátense tranquilas!" Casi me muero de la risa ahí mismo.
En fin, un viaje al lado oscuro de las compras. Ni Canal Street en Chinatown ni leches: monta un local clandestino, vende ropa buena de la temporada pasada a buen precio, prohíbe la entrada a hombres y mete a cincuenta señoras. Espectáculo garantizado.

24.3.06

USTED SE MUERE, HOMBRE, ¡QUE PASE EL SIGUIENTE!

Esta semana tuve el "privilegio" de adentrarme en los bajos fondos de la Sanidad Pública. Y lo hice hasta dos veces. Fue un viaje largo, de hecho siete u ocho paradas del autobús número 22 y después un breve paseo hasta llegar al Centro de Especialidades Inocencio Giménez, o "Indecencio" como decía mi médico, lo único con sentido que ha salido de sus labios en esta semana. Esperaba encontrar cientos de personas, colas en todas las ventanillas, paredes desconchadas y puertas que cierran mal. Todo era tal y como me lo imaginaba.
Lo que nunca hubiera podido imaginar, es que iba a descubrir un nuevo tipo de fauna urbana.
La especie en cuestión, lejos de extinguirse, va en aumento. La bautizaré como las "No-en-mi-turno" Dícese en la RAE que las "No-en-mi-turno" suelen ser señoras de edades comprendidas entre los 60 y xxx años, preferiblemente bajitas y "fuertes" que esperan a su próxima presa acechando en la sala de espera de las consultas médicas. Son sujetos que, pese a su aparente bondad e indefensión, harían cualquier cosa por evitar que alguien entre en la consulta por delante de ellos. Cualquier cosa.
Para que os quede claro, os explicaré mis encuentros, en dos ocasiones (uno cada día) con la siguiente especie:
DÍA 1: Busco a un traumatólogo llamado Palanca (y no es broma) Finalmente mi compañera de prácticas y yo misma localizamos su consulta, y como está la puerta cerrada decidimos esperar a que salga el paciente en cuestión para entrar. La puerta se abre, y nosotras nos dirigimos con paso firme y seguro entre los asientos de la sala de espera. Cientos de ojos se clavan en nosotras. Y de repente, escucho un sonido cada vez más cercano, insistente y repetido: "Chssss, Chssss"
¿Un camarero? ¿Un gato? El sonido se acerca y cuando mi compañera ya ha entrado en la consulta, y yo estoy a punto de hacerlo, alguien me agarra del brazo a la vez que escucho el "Chsss" en mi oreja: me vuelvo y encuentro ante mí a un auténtico ejemplar de "No-en-mi-turno" que me dice: "¡¡Que me toca a mí!!"
"Señora,- le respondo yo poniendo cara de Dr.House- soy de prácticas." A la vez que me zafo de su brazo y entro.
Por supuesto, no fue tan sencillo: la mujer estuvo en la consulta todo el rato que estuvimos hablando con el médico para corroborar la historia de las prácticas.
DÍA 2: Busco a un traumatólogo llamado Albareda (aquí no se puede hacer ninguna coña) Me he entrenado toda la noche para defenderme de los "No-en-mi-turno". El médico pasa consulta en la misma sala que el doctor Palanca, así que decidimos tomar posiciones: nos situamos al lado de la puerta y miramos a nuestro alrededor, de forma acechante. Justo a mi lado hay sentada una señora de aspecto beatífico, a la que sonrío y pregunto más por educación que por otra cosa, si el médico está dentro: "Sí, sí,- contesta la señora, devolviéndome la sonrisa,- pero..........." Sus palabras se pierden, no las entiendo, habla bajo y raro, así que desconecto y miro a la puerta, que en ese momento se abre.
Hago amago de entrar, pero de repente la señora de mi lado se transforma: es una metamorfosis peor que la de Kafka. Salta de su asiento y, a codazos y en una salida digna de Fernando Alonso, intenta adelantarme, mientras me golpea repetidamente las costillas. Yo lo único que quiero es librarme de ella, así que intento empujar a mi compañera para que entre de una vez, pero ella también está luchando: otra "No-en-mi-turno", la que salía, se encuentra bloqueándole la puerta, mientras le grita: "¡¡No os toca a vosotras!!"
En fin, todo muy patético. Cuando dos segundos después, ya con la bata y mirando las radiografías, entró en la consulta la "No-en-mi-turno" disfrazada de agradable abuelilla, y quejándose de que no podía andar, no pudo evitar mirarme y, compungida, decir: "Casi no te dejo entrar"
"No señora, y para lo que le duele la rodilla, lo de sprintar se le da muy bien"
Qué le voy a hacer. Otro día tendré que llevarme puesta la bata desde casa...

17.3.06

DISIMULAD LOS SORPRENDIDOS

Es lamentable reconocerlo, pero es así: no soporto a la gente.

¿Cómo he llegado a tal conclusión? Bueno, digamos que mis numerosos ataques de sociopatía a lo largo del día me han hecho darme cuenta de ello.
Normalmente siempre es igual: estoy tranquilamente y, de repente, alguien hace algo que me saca de mis casillas. Y lo peor de todo, ese alguien ni siquiera se da cuenta de que ha hecho algo molesto. ¿Y entonces? Entonces me acuerdo de Kill Bill.
La razón es muy simple: una mujer con mala leche y katana. Yo soy igual que Uma Thurman (bueno, ya me gustaría) pero sin katana. Creo que no hay nadie que pueda hacer más aprecio al personaje de Tarantino. Quién pudiera enfundarse un mono amarillo, soltar chispas por esos ojos azules y atacar a diestro y siniestro katana en mano. Jaja, qué sanguinario. Es la forma ideal para esbozar una sonrisa en motivos de máxima tensión.
Y cuando la furia es contra recintos/lugares, siempre puedes recordar a Ralph, el personaje de los Simpsom "El duendecillo me dice que queme cosas"
En fin, todos aquellos que habeis tenido un ataque de sociopatía alguna vez me entendereis. No hace falta que sea una situación especial: puede ser algún listillo que le pida como por demás a la camarera desde detrás de la barra cuando tú llevas un cuarto de hora esperando ("cuando puedas, ponme un café") alguien que decide que si todos están callados en la biblioteca será para que a él/ella se le oiga mejor mientras hace ruidos inútiles, los que siguen sin apagar el móvil en el cine y encima contestan ("oye, llámame luego que estoy en el cine") a los que, también en el cine, no pueden dejar de hacer comentarios de todo (aunque normalmente son ellos los que no pillan nada) los que no devuelven los libros a tiempo, las abuelas que andan encadenadas de cuatro en cuatro por las aceras de un metro de ancho a dos kilómetros hora, los que van con paraguas cuando llueve pegados a las fachadas y te hacen apartarte y ponerte empapado cuando tú vas sin nada, bajo amenaza de sacarte un ojo...
Ay, quién fuera Mamba Negra con un mono amarillo y una katana...

12.3.06

ESTÁ POR LA ESCUADRA

Últimamente, cuando voy al fútbol, me siento incómoda.

Estoy planteándome no abonarme el año que viene, pero se que a última hora me convencerán, me dará pena perderme los éxitos del Zaragoza (que se supone que tendrán que llegar, tarde o temprano) y me quedaré en la Romareda un año más. Y más ahora, que van a renovarnos el estadio y me han dicho que hasta tendrá calefacción :)
Pero ese no es el tema. El tema es la gente en el fútbol. ¿Por qué la gente se comporta en el fútbol como nunca lo haría en su casa, su trabajo...? Por favor, si alguno conoceis la respuesta, decírmela. Me parece "normal" gritar en un momento determinado, pero no pasarte los 90 minutos del partido insultando. Pero no es sólo eso: es la mala educación, los modos, todo. Seguramente si me sentara en el palco con mi amigo Solans otro gallo cantaría. Pero en el fondo es lo que hay.
Estuve dos años en una peña. No más, literalmente huí de ahí (no me gusta que me digan lo que tengo que hacer) En ese año, aprendí bastante psicología de masas, y cada partido me sorprendía dándome cuenta de que todo era verdad. Sobre todo esa máxima que le gusta tanto a Ardaleth y que dice algo así como: "La inteligencia de la masa es mucho menor a la suma de las inteligencias de sus miembros por separado"
Y yo, que sólo voy a ver al Zaragoza... ¿Qué pinto allí?

11.3.06

INDISCUTIBLE

Ayer vi Crash.
Que conste que no fui por el Oscar que le acaban de dar: quería verla desde hacía mucho, y hasta ayer no se presentó el momento adecuado.
La verdad es que con películas así da gusto, ni siquiera te importa pagar el precio de la entrada :) Desde el primer fotograma, desde las letras de créditos del comienzo, te das cuenta de que tienes delante de ti un peliculón con todas las letras. Sí, estoy impresionada, no lo puedo negar. Con Crash ríes, te emocionas, permaneces atento a cada uno de los detalles, de las palabras, sobrecogido ante todos los personajes que se deslizan por delante de tus ojos. La ciudad y el conflicto racial en toda su crudeza, sin moralizar, y sin embargo aprendiendo de cada personaje, bebiendo de ellos.
Por fin, cine en estado puro.
Lo cual a la que aquí escribe le produce una gran ilusión: a fin de cuentas, el cine es una fábrica de sueños. O, como creía Buñuel, el cine es la plasmación del sueño, su representación por medio del arte, un sueño colectivo. Merece la pena sentarte en la butaca, que se apaguen las luces, y soñar durante un par de horas con los personajes de Crash.
(Y vamos, le llegan a dar el Oscar a Brokeback y después veo Crash... Y me corto las venas)

10.3.06

CRÉETELO

Buscando en blogger acabo de encontrar a una chica que se llama igual que yo, tiene mis mismos años, y la estructura del blog es la misma (la de la gente que no tenemos ni tiempo ni habilidad con la informática)
¿Diferencias? Vive en Chile y tiene una niña de dos años monísima.
¡¡¡Podría ser mamá!!!
En fin, qué cosas más curiosas...

8.3.06

HOY AMANECE, QUE NO ES POCO


El sábado cumplí 24 añitos.

Qué barbaridad.

Lo cierto es que creo que fue uno de mis mejores cumpleaños: la gente se acordó, nadie falló a la invitación... Y tuve mucho papel de envolver con el que entretenerme :) No se qué haría sin mis amigos. Me ha costado mucho esfuerzo encontrarlos, y lo cierto es que tenerlos es impagable.
Por lo demás, muy poco que contar. El paréntesis del cumpleaños creo que me va a salir caro (pasado mañana tengo examen de urología y creo que acabaré yendo de tour turístico al examen, porque no puedo aspirar a mucho más) El viento sopló con fuerza en Zaragoza, hasta el punto de cargarse la 5 marzada, y casi también al Concejal de Cultura. Y bueno, vi mi primera (y supongo que última) autopsia. A mí no me importaría explicarla, pero se me olvida que la gente es sensible, así que si a alguno le interesa, que no dude en preguntarme.
¡Ah! Y volví al cine, de preestreno gratis (me encanta) Esta vez fue Syriana, la película que le ha dado un Oscar a George Clooney, que es el mejor de la película. Poco tengo que decir, considerando que no me gustan ese tipo de películas, pero lo cierto es que no estuvo mal. Mucho personaje, mucha trama... Pero poco profundizar en los temas, una pena, sobre todo cuando toca alguno bastante interesante. Y en cuanto al Oscar a mejor actor secundario... Creo que Hollywood ha entrado en la dinámica de dar premio a todos los guapos que se afean para un papel. Y yo me pregunto: ¿No tendría más mérito ser feo y salir guapo? (Véase Penélope Cruz, por ejemplo)
(Me encantan las fotos de nubes, ya se que me repito, pero no lo puedo evitar. Lo que nunca entenderé es por qué siempre los mejores cielos se ven desde las carreteras... Jeje, pero esa vez, por fin, llevaba la cámara a mano, aunque fuese la digital)

1.3.06

LAS DEMÁS COSAS ESTÁN DE MÁS


El otro día, tras mucho darle vueltas, llegué a una conclusión: sea como fuere, me había quedado sólo con una neurona.
Se que debería cambiar lo de "Mi perfil" pero bueno, ya me he encariñado, así que lo dejaremos aunque no sea verídico (de todas formas, como dice la cita: "todo el mundo miente, pero no importa, porque nadie escucha")
¿Cómo llegué a tal conclusión? Bueno, no fue fácil teniendo sólo una neurona, de hecho me costó bastante. Que había perdido materia gris estaba claro, CLARÍSIMO, de hecho. Pero bueno, algo debía quedar en mi cocoloco, más que nada por eso de mantener las funciones vitales... Etc, etc. Así que, de ese modo, me percaté de la realidad: había perdido a mis neuronas, se habían cansado de mí y se habían ido de jolgorio (pero uno mejor que el que me dieron a mí por acabar la carrera) Sin embargo, una neurona se había quedado conmigo. La llamaré "Pinza" (Pincita para los amigos)
Como podeis entender, trato a Pincita con mucho cariño y mimo para que no se vaya con las demás y me deje en estado vegetal. La verdad es que hago trabajar a la pobre sin conocimiento, para compensar lo que deberían haber hecho entre todas, y Pincita hace lo que puede. Se porta bien.
Así que desde aquí os animo a todos los que aún teneis neuronas intactas, a que las trateis con cariño y amor, no decidan huír.
Espero que las mías regresen algún día... De momento, sólo puedo recordar a Lisa Simpson escribiendo en su diario: "Querido cerebro: falta poco para que nos separemos..." Ay, yo ni siquiera pude despedirme. ..

28.2.06

TORMENTA


He vuelto.

Aún sigo aquí, aunque un montón de circunstancias adversas (gastroenteritis, gripazos, prácticas obligatorias y exámenes puestos a traición) amenazaban con destruírme. Pero una es como el Ave Fénix: renaciendo de las cenizas.
¿Novedades? Muy pocas. TODO REVUELTO. ¿Será el cierzo, que nos afecta a todos? Zaragoza es una ciudad dura y se me empieza a quedar pequeña, pero no me imagino en otro sitio. Necesito salir de vez en cuando... Pero para volver siempre.
Uno se acostumbra a todo.
(Menudo post de regreso. El proceso de reconstrucción (no de deconstrucción) ha sido algo incompleto...)
Y me encanta Saura... Cómo me recuerda a veces a Goya.

17.2.06

INCREÍBLE PERO CIERTO

Después de preparar el examen de traumatología (que tengo dentro de unas horas, por cierto) con mi compañera Carmen en la biblioteca, me he dado cuenta de varias cosas...
1. Estudio desganada: no me planteo nada, podría poner que las vacas vuelan y yo me lo aprendería tranquilamente.
2. La gente se ralla mucho (o yo muy poco) "¿Este ligamento por dónde va?" Pues lo más probable es que yo ni siquiera tenga subrayada esa línea, con lo que es la primera noticia que tengo del ligamento en cuestión (como para plantearme algo sobre su existencia)
3. No estoy donde debo estar: lo digo porque muchas veces me preguntan sobre algo en concreto y a mí no me suena de nada... Hasta que me doy cuenta de que lo acabo de leer, o se supone que lo he estudiado cuatro veces. Sin duda no está bien pero... La de cosas que puede pensar una mientras estudia :)
4. Soy muy tranquila. Cuando ayer a las 6 de la tarde dije que no estudiaba más, intentaron llevarme al Lado Oscuro: "Pues sí que vas sobrada ¿No?" "¿Por qué no intentas aprenderte algo más?" "Seguro que otro repaso..." Pues mira, no voy sobrada (simplemente me canso, no hay que buscar razones más profundas) si intento aprender algo más me voy a poner mala, y otro repaso... Venga, mejor otro día.
En fin, estoy rodeada de desequilibrados (dicho con cariño...) Y yo tengo otro tipo de desequilibrio, único y genuíno. Qué bien, sigo siendo original en un mundo de copias.

15.2.06

DIGO LO QUE PIENSO Y CARGARÉ CON LA CULPA

Tiendo a pensar mal de la gente, es cierto. No siempre: la verdad es que cuando conozco a una persona soy bastante objetiva y doy a las personas su oportunidad. No voy con las uñas preparadas, sino todo lo contrario.
La cuestión es que suelo acertar con la gente, no se si por intuición, sexto sentido o, simplemente y como yo pienso, porque me fijo. Me fijo en los detalles, en las pequeñas cosas, y con eso ya no hace falta pensar mucho. Es difícil que alguien te sorprenda de esa manera.
Sin embargo, cuando acierto... Me duele. No se, en el fondo siempre espero equivocarme. Recuerdo el: "piensa mal y acertarás" y me entristece darme cuenta de que tiene razón. Que en la vida casi siempre tenemos que pensar mal...
¿Un post negativo? Puede ser. Pero es que me molesta la gente que sólo miran por ellos. La gente que son egoístas y que usan trucos sucios para adueñarse de los méritos de los demás. Las personas que van de buenas cuando sólo esperan el momento oportuno para darte la puñalada. Los que se llenan de honores a costa de otros. Los que no van de cara.
Por supuesto, este post está dedicado... Y si alguno de los que lo leeis os sentís aludidos, mal rollo. ;)

14.2.06

SIN NOVEDAD

Sí, aún sigo viva... E increíblemente tranquila, la verdad. Una gana aguante con los años.

Cuando pasas 10 horas diarias en una biblioteca estudiando no tienes mucho que contar. Podría hablaros de mis ataques de sociopatía pero lo cierto es que en esta biblioteca poca gente me saca de mis casillas, increíble pero cierto. Detesto a la gente ruidosa, pero aparte de todo es que tengo muy mala suerte. Siempre suele tocarme al lado el típico que tira el boli sobre la mesa 50 veces por minuto, que come caramelos sin parar (ruido de abrir papel, ruido de chuperreteo) que habla por los codos o que hace aspavientos cada vez que no le sale un problema (las calculadoras son las principales enemigas del silencio)
Y bueno, como yo no me corto un pelo me pego el rato lanzando miradas asesinas o mandando callar, pero no suele funcionar.
Pero nada, en esta biblioteca ni eso. Soy feliz :)
Otro post sin quejarme de nada... Quién lo diría.

9.2.06

DERROTÉ A GOLIAT: SOY DAVID CON MENTALIDAD

Dicen que cuando el sabio señala la luna con el dedo, el necio se queda mirando al dedo.

Yo ayer, pese a todo, miré hacia donde apuntaba el dedo...

Y vi sobre mi cabeza el marcador de la Romareda. Marcaba un 6-1

Y entonces me di cuenta: había muerto y estaba en el cielo.


:)

7.2.06

ANTES DE LAS DOCE ESCAPAN CENICIENTAS

Cuando tenía 10 u 11 años nos llevaron de visita a la fábrica de aguas de la Ribagorza. Yo entonces vivía en Graus, y recuerdo que fuimos hasta la fábrica andando todos por el arcén, tres o cuatro kilómetros, cantando y haciendo bromas. La visita resultó un poco aburrida, pero cuando nos marchábamos, el que nos enseñaba la fábrica había señalado un montón de garrafas de 5 Litros: "Si queréis, podeis llevaros una"
Tendríais que habernos visto: todos los niños cargados con bidones de 5 litros por la carretera, bajo un sol de justicia. Recuerdo que casi no lo podíamos arrastrar, y que el camino de vuelta se hizo eterno, teniéndonos que parar a cada paso para dejar el peso en el suelo, para volver a cogerlo unos segundos después. Pero no nos importaba: estábamos contentísimos de la alegría que les íbamos a dar en casa.
Por supuesto, nunca olvidaré cuando mi madre abrió la puerta y vio a su pequeña hija cargada con la garrafa de 5L de agua de la Ribagorza: "¡¿Pero cómo se te ocurre traer eso?!" "Me lo han dado. ¿Cuánto vale, 500, 600 pesetas?" "Hija, como mucho 30 pts"
Por supuesto, por la tarde en el patio del colegio todos juramos venganza al capataz de la fábrica, que nos había hecho cargar con tal peso sin decirnos lo poco que costaba.
Ayer, por el final de las clases, nos dieron a cada uno un Vademecum (el librote rojo que parece un ladrillo con todos los fármacos) Todo el mundo se iba más hueco que para qué cargando el peso del libro bajo el brazo, y yo en lo único que podía pensar era en aquel día en el que había cargado los 5L hasta mi casa en Graus.
Qué ilusos...

6.2.06

TENEMOS LA CARA DE LOS SUSPENDIDOS CON LA NOTA DE LOS APROBADOS

Estoy agotada, aunque sigo viva. Eso me recuerda a una cita: "En un hombre, mientras no tenga la cabeza cortada, no hay nada perdido" Supongo que tiene razón...
Hoy ha sido el "jolgorio" en palabras de mi profesora de toxicología. 6 años para dos dedos de champagne, pero bueno, lo importante es lo importante. De todas formas, es raro celebrar nada cuando aún tengo que volver para más de media docena de exámenes y para un par de meses de prácticas. Y más todavía si acabas de salir de un examen en el que de lo único que te quedan ganas es de lanzarte a las vías del tren. Pese a todo me he echado unas risas haciéndome fotos con mis amigas (es lo bueno de las cámaras de fotos digitales: me parecen de coña y me dedico a hacer fotos a diestro y siniestro)
Qué ganas tenía de acabar.
Por supuesto estoy convencida de que, de aquí a un tiempo, lo echaré de menos. Es algo que nunca he comprendido del cerebro humano, ni de nuestra capacidad de almacenar los recuerdos. Sistemáticamente, sientes añoranza por hechos pasados, aunque los odiaras mientras los estabas viviendo. Como mínimo, no te parecen tan malos. Creo que es una paradoja más, de esas que hay tantas, por las cuales siempre tendemos a vivir en el pasado, comparándolo con un presente que siempre es peor. En mi caso, no es algo que llegue a funcionar (suelo mirar hacia delante... Casi nunca hacia atrás) pero que me molesta enormemente cuando sucede.
Como decía el poema: "Cualquier tiempo pasado, fue mejor" (Pero no os dejeis engañar, es un espejismo: lo mejor, siempre es ahora. O, como mínimo, está por venir)

2.2.06

CANSADO YA DE SER BUENA PERSONA

Estaba hablando por el messenger y me ha venido una frase de Homer a la cabeza (ese gran pensador del siglo XXI):
"Me río porque no lo conozco de nada"
Como todas las frases de Homer, que dice aparentemente sin pensar, (bueno, realmente no las piensa) es una pequeña joya. Se me ocurren millones de ejemplos para ilustrar la frase, empezando por Humor Amarillo (reírse de cómo la gente se abre la crisma rebozándose en barro resulta bastante cruel si te paras a pensarlo) El hombre siempre ha disfrutado del voyeurismo, esa capacidad de ver las vidas de los demás desde fuera, interesado, pero ajeno e inmune al mismo tiempo. Eso sin olvidar nuestra crueldad innata: del mismo modo que tenemos la empatía, algunos más que otros, el hombre es cruel por naturaleza. (Algunos ya incurrimos a veces en el odio social sin llegar a la sociopatía, pero ese es ya otro tema)
Y si no, quien esté libre de pecado...

SIN TESTIGOS

Había escrito un post pero lo he borrado. Autocompadecerme no es mi actividad favorita, la verdad.

Aunque si no me autocompadezco... ¿Sobre qué escribo?
Realmente no estoy en mi mejor momento (exámenes, arrastrando por la calle los estragos de mi gastroenteritis...) pero: "always look on the bright side of life" Aparte de que mañana es el día que llevaba 6 largos años esperando...
MI ÚLTIMO DÍA DE CLASE
Me llevaré la cámara de fotos, así que si el ordenador se digna a cargar fotos (no suele tener ese capricho) colgaré alguna. Me descubrireis por la cara de felicidad.
Cuánto he deseado este momento...

30.1.06

SON MORALES PARA LEVANTAR CATEDRALES

Ayer fue LA NOCHE DEL CINE ESPAÑOL.

Me hace gracia todos los años ese bombo, la forma de intentar hacer un espectáculo similar a los Oscars, sobre todo cuando presentando tienes a Resines y a Concha Velasco. Poco puedo decir, porque no la vi. Nunca he sido muy aficionada al cine español, exceptuando al cine de Amenábar, y como este año no había rodado ninguna... Oí que alguien comentaba que este año iba a estar más emocionante, porque el año pasado ya se sabía quién se iba a llevar los premios. ¿Qué puedo decir? Que si todos los años el cine español consiguiera hacer un peliculón como Maradentro, se podía dar por satisfecho.
Creo que por lo general, y aunque poco a poco se va cambiando, el cine español tiene una factura propia. La forma de rodar, los guiones... E incluso el sonido. Y eso, a mi entender, lo estropea. Personalmente, cuando me decido a ver una peli española, no puedo evitar temblar. Lo siento, pero es así. Ya no me meto con esas maravillosas películas aclamadas por el público (Torrente, en la que aguanté 15 minutos. El Otro Lado de la Cama, que también quité antes de que acabara incapaz de seguir escuchando tanto gallo...) sino que hablo en general. Por ejemplo, el cine sudamericano tiene una factura propia también, muy personal, pero creo que son mucho más originales en los guiones y en los rodajes. Personalmente no me gusta mucho el cine argentino, por ejemplo, porque por lo general es tan ñoño... Pero hay buenas películas. Y no tienes que irte a las famosas.
Este año, no puedo opinar mucho sobre los Goya, porque he visto muy poco cine español (¿Por qué será?) Pero se supone que he visto la mejor, La Vida Secreta de las Palabras, de la que ya hablé en su día y, sinceramente, me pareció un ladrillo de los buenos. Hacer una película "profunda" no significa que tenga que ser un tostón.
En fin, brindemos por el cine español... Y porque Resines nos siga deleitando con su tartamudez por muchos años :s

27.1.06

ALWAYS LOOK ON THE BRIGHT SIDE OF LIFE

Some things in life are bad.They can really make you mad.
Other things just make you swear and curse.
When you're chewing on life's gristle, don't grumble, give a whistle.
And this'll help things turn out for the best...

And...always look on the bright side of life...
Always look on the light side of life...
If life seems jolly rotten, there's something you've forgotten
And that's to laugh and smile and dance and sing.
When you're feeling in the dumps, don't be silly chumps
Just purse your lips and whistle - that's the thing.

And...always look on the bright side of life...
Always look on the light side of life...
For life is quite absurd and death's the final word
You must always face the curtain with a bow.
Forget about your sin - give the audience a grin
Enjoy it - it's your last chance anyhow.

So always look on the bright side of death
Just before you draw your terminal breath
Life's a piece of shit, when you look at it
Life's a laugh and death's a joke, it's true.
You'll see it's all a show keep 'em laughing as you go
Just remember that the last laugh is on you.

And always look on the bright side of life...
Always look on the right side of life... (Come on guys, cheer up!)
Always look on the bright side of life...
Always look on the bright side of life...(Worse things happen at sea, you know.)
Always look on the bright side of life...(I mean - what have you got to lose?)
(You know, you come from nothing - you're going back to nothing.What have you lost? Nothing!)
Always look on the right side of life...
La otra noche estaba estudiando tumores cerebrales cuando, repentinamente, en mi minicadena empezó a sonar una canción. ¿Qué pasó? Que ya me veis como una tonta, moviendo la cabeza y silbando. Me encanta esa canción, esa película... La primera vez que la vi me dejó indiferente, pero pasados los meses me di cuenta de que me acordaba de sus bromas y me reía cada vez más. Así que la vi varias veces más, siempre con distinta gente (con Ardaleth de madrugada en San Lorenzo, en mi casa...) y cada vez me gusta más que la anterior.
¿Quién se resiste a La Vida de Brian? Como decía un día el crítico de cine de la Ser: "la canción que todos hemos silbado alguna vez" Que por cierto, investigando me he enterado de que la canción no estaba programada en la película. Parece ser que los Monty Python estaban rodando la escena de la crucifixión ("¿Crucifixión o libertad?") y estaban subidos a los postes, aburridos y Eric Idle se puso a silbar y a cantar esta canción. A todos (menos a él) les pareció una idea estupenda añadirla a la película, y así acaba: el final más surrealista que te puedas imaginar.
Me encantan las canciones que te suben el ánimo.

24.1.06

NUEVA YORK SÓLO FUE PRELUDIO

Me acuerdo muchas veces de Estambul.

Hay sitios que visitas y que olvidas pronto. O, como mínimo, no los recuerdas. Pero hay otros que vuelven a tu cabeza insistentemente, una y otra vez, con añoranza. Es el caso de Estambul. Y también de Nueva York.
Estambul fue especial mucho antes. Primero, porque era la ciudad soñada mucho antes de verla. La culpa la tuvo Kenizé Mourad, la autora de De Parte de la Princesa Muerta, una novela que se desarrolla en la India y Estambul, entre otros muchos sitios.
Estambul era para mí sinónimo de magia. Recuerdo cuando pude viajar allí, hace ya cinco años. Estaba aterrada en el avión, por miedo a sentirme decepcionada.
Afortunadamente no fue así. De hecho creo que es imposible decepcionarse ante Estambul.
Me quedo con una imagen: la terraza del hotel al atardecer. El cielo más naranja que he visto nunca y las cúpulas y los minaretes recortándose sobre el cielo, mientras que en la megafonía de la ciudad resonaba la voz cascada del Iman llamando a la oración de la tarde. Los barcos cruzaban el Bósforo en dirección al puerto y el silencio era total mientras el sol bajaba poco a poco. Todo detenido, irreal. Mágico como la ciudad.

Y puestos a hablar de momentos mágicos, me quedaré con otro más. Éste en el otro extremo del mundo, en New York: jueves noche, justo el día antes de volar a España de nuevo. Nubes tapando los pisos más altos de los rascacielos . Pero también silencio.

Me acerqué al puente de Brooklyn y me di cuenta de que aquel magnífico plano de Manhattan, con Diane Keaton y Woody Allen sentados en un banco casi debajo del puente, existía realmente. Ahí estaba yo, sentada en el mismo banco, mirando las luces de Manhattan, con la figura del puente sobre mi cabeza.

Había muchas otras personas en la pequeña playa bajo el puente. Personas solitarias, en silencio, cada uno encerrado en sí mismo. Todas mirábamos en la misma dirección y callábamos. Silencio en unos minutos que se hicieron eternos. Creo que el lugar del que más me ha costado irme nunca.


Como dicen al final de Los Puentes de Madison (la obra de teatro) "Disfrutad de la vida: ¡Hay tanta belleza!"